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¿INDIANISMO O INDIGENISMO?

por Gustavo R. Cruz
 

LA PERCEPCIÓN DEL INDIANISMO EN LA SOCIOLOGÍA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE M. SVAMPA


Durante el curso “Movimientos Sociales, matrices sociopolíticas y nuevos escenarios en America Latina” dictado por la Dra. Maristella Svampa en el ámbito del Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la UNAM (entre el 10 y el 18 de setiembre de 2009), tuvimos la oportunidad de escuchar atentamente sus rigurosos y críticos análisis teóricos y socio-históricos de los movimientos sociales actuales en América Latina, en particular los de Bolivia y Argentina, de los que se ocupó principalmente, aunque también trató en menor medida de los movimientos socio-ambientales de Perú.

Como nuestro interés se centra en la investigación del indianismo en Bolivia, en particular el de Fausto Reinaga, atendimos particularmente al tratamiento que daba Svampa al indianismo. Nos llamó la atención que en su discurso no hizo una especial diferencia entre “indigenismo” e “indianismo”, y es más, generalmente se refería al indianismo, y nunca al katarismo, con el término indigenismo, cuestión que fue notada por varios asistentes al curso.[1] Desde nuestra perspectiva existe una diferencia fundamental entre ambas ideologías. El indianismo es una ideología (y una) filosofía de liberación producida por el sujeto-indio, que no es igual al indigenismo, a la que entendemos como una ideología estatal construida por no-indígenas sobre el “objeto-indio”. No justificaremos aquí la distinción, pero es fundamental tenerla en cuenta pues el indianismo no es un tipo de indigenismo.[2]

La duda que nos surgió fue la siguiente: ¿por qué la socióloga, que demuestra una gran rigurosidad para el análisis categorial y de los fenómenos socio-históricos en Argentina y Bolivia, no distingue entre indianismo e indigenismo? Nosotros entendemos que dicha distinción es fundamental para entender los procesos liberadores en Bolivia y la región Andina, como lo demostramos en otro lugar.[3] En el presente trabajo nos ocuparemos de aproximar alguna respuesta al interrogante planteado. Procederemos analizando dos textos de Svampa (2007 y 2009) y dos de las exposiciones que hizo durante el curso (contamos con la grabación de ellas y apuntes personales[4]).

Svampa es autora del artículo “Los múltiples rostros de Bolivia” introductorio a la obra colectiva Bolivia: memoria, insurgencia y movimientos sociales (2007), compilada por ella y Pablo Stefanoni. Dicho artículo y la obra fueron las bases de su conferencia “Bolivia y el ciclo de movilización antineoliberal (2000-2005). El gobierno de Evo Morales. Matriz comunitaria y narrativa nacional-popular” (2009). En el artículo Svampa presenta la obra en dos partes. En la primera brinda una sucinta interpretación de la historia boliviana concentrándose en describir algunos elementos de la “memoria corta”, es decir de la historia reciente de Bolivia. La socióloga interpreta que en Bolivia existe una “memoria larga”, que corresponde a la colonización; una “memoria mediana”, que corresponde a Estado nacional-popular de los cincuenta, y una “memoria corta”, que la delimita en las luchas antineoliberales desde 2000 hasta el gobierno de Evo Morales. Para esa interpretación ella se remite a los estudios de Silvia Rivera, Raúl Prada y Luis Tapia.

Entre los diversos interrogantes que se plantea consta su inquietud por cuáles son las “tradiciones político-ideológicas” que atraviesan el cambio que vive Bolivia desde 2005, con lo cual hallamos un antecedente de la preocupación analítica que Svampa desarrollará luego bajo la categoría de “matrices política-ideológicas” (ver Svampa, 2009).

En la segunda parte del artículo, la sociológica presenta a la-os autoras-es de la obra colectiva. Como primer dato, cabe indicar que ninguno de los autores que publican en la obra se autodefinen como “indio” ni adhieren al indianismo, ellos son: el francés Hervé do Alto, las bolivianas Patricia Chávez y Dunia Mokrani, los bolivianos Álvaro García Linera y Luis Tapia y los argentinos Pablo Stefanoni, Florencia Puente y Francisco Longa.[5] Nos detendremos en el tratamiento que da Svampa del indianismo en dicha introducción. Como se trata de un artículo introductorio a una obra colectiva, la autora no se explaya en su propuesta, sino en presentar a los autores participantes. No obstante, aquí hallamos una pista para responder a la pregunta que guía nuestro trabajo: Svampa conoce el indianismo no por autores indianistas, sino por estudiosos no indígenas y de “izquierda”, algunos muy críticos al mismo (como P. Stefanoni).

Consideramos que es Álvaro García Linera la principal mediación entre la autora y el indianismo. El artículo de García Linera publicado en el libro es por demás decidor “Indigenismo y Marxismo”[6]. Svampa lo considera un texto situado “desde la memoria larga” y ensayístico, que ahonda sobre las tradiciones político-ideológicas de Bolivia. La socióloga presenta al articulo diciendo que indianismo y marxismo son “las grandes ideologías contestarias y emancipatorias” en Bolivia. Destaca que García Linera parte históricamente de la oposición inicial entre marxismo e indianismo hasta considerar algunos cruzamientos actuales, que son vistos desde el lado marxista, pues dicho cruzamiento se daría “a partir del surgimiento de un marxismo crítico que integra la temática indígena y comunitaria” (Svampa, 2007: 7-8). Cuál es ese marxismo crítico no se indica, pero quizá la autora se refiera a García Linera o al grupo Comuna. Además, la autora toma nota del inicio del “indianismo katarista y el proceso de reinvención de “la indianitud”” analizados por García. Otro concepto de García que destaca Svampa es el de “capital étnico”. Ella considera que esa noción permite comprender la fisonomía que adquieren los conflictos en Bolivia, con lo cual indica que se debe complejizar los análisis hechos en términos de clase social. Los múltiples rostros del que habla Svampa parecen ser “étnicos”.

No obstante, Svampa toma una distancia crítica del texto de García Linera, pues le reclama una ausencia importante en su análisis, de trata de lo que llama la “tradición nacional-popular”. Cabe advertir que es el único artículo sobre el que Svampa sugiere una objeción. En su perspectiva, esa ausencia se debería a que García “enfatiza la ruptura del nuevo gobierno con el pasado nacional-popular, ligado a la revolución nacionalista de 1952” (Svampa, 2007: 8). La autora reconoce que la cuestión es compleja, ante esa complejidad ella prefiere, al parecer, indicar la continuidad de lo nacional-popular en la movilización social actual en Bolivia antes que suponer una ruptura con el mismo, como lo haría García Linera. Ella parece acordar con el tratamiento que hacen de lo “nacional-popular” Hervé Do Alto, Pablo Stefanoni y Luis Tapia. Pues bien, todo indica que Svampa conoce al indianismo fundamentalmente por el texto de García Linera.

Por otra parte, es llamativo que la autora realice una impugnación a dos tesis histórico-sociales que provienen de dos tradiciones ideológicas distintas. Una “nacionalista”, que considera que hay una sola Bolivia, y la otra que es una de las tesis fundamentales del indianismo: la existencia de dos Bolivias: la india y la blanco-mestiza.[7] La autora dice enfática y elípticamente que:

En realidad, habría que comenzar afirmando que no existe una sola Bolivia, ni tampoco dos, sino muchas Bolivias. Y como suele suceder, la relación entre ellas no es de mera coexistencia, sino de superposición y de dominación de unas sobre otras. Esto es lo que el gran sociólogo René Zavaleta, fallecido en los ochenta, denominó como abigarramiento social, concepto retomado y reelaborado por Luis Tapia.

Es común pluralizar todo lo singularizado de acuerdo al nuevo “paradigma de la diferencia”, que se enfrenta supuestamente a las homogeneizaciones. En este caso, Svampa dice que hay muchas Bolivias, pluraliza la unidad nacionalista y la dualidad indianista. Aunque sitúa la pluralidad en una dialéctica de dominación. Y entiende que esa pluralidad está expresada en la idea de abigarramiento, que al menos en el sentido que le de Luis Tapia no parece ser el de muchas Bolivias, sino de dos: la urbana-moderna y la campesina-comunitaria no moderna. En fin, lo claro de la toma de postura de Svampa es que no acuerda con la tesis indianista ni nacionalista. Ahora bien, si esto es correcto, ¿se opone al indianismo conociendo sus fuentes? Quizá no tanto.

A lo largo de su exposición en la Conferencia A le preguntamos a Svampa por qué no usaba en sus análisis a intelectuales aymaras, que los hay y muchos.[8] Svampa esbozó una sonrisa, quizá porque esperaba una pregunta así, y se limitó a contestar que en su exposición no los usó, pero sí los conocía y nombró a Pablo Mamani, quien es uno de los actuales referentes intelectuales del nuevo katarismo-indianismo. Sin embargo, en su artículo no aparece ninguno. En suma, hasta aquí sostenemos que Svampa conoce fundamentalmente la visión sobre el indianismo de un sector de izquierda, que no es la indianista y que se nuclea básicamente en Comuna. Quizá eso hace que llegue a vincular rápidamente a ciertas posturas indianistas con el fundamentalismo. Lo hizo en su clase diciendo que Choquehuanca expresa el fundamentalismo étnico cuando considera que “nuestro pasado es nuestro futuro”, aunque no se explayó al respecto.[9]

Una última cuestión nos llama la atención del texto “Los múltiples rostros de Bolivia”. Svampa nunca menciona al indigenismo como una tradición ideológica en Bolivia y, más llamativo aún, no usa nunca el término indígena. En cambio, como se vio, sí habla del indianismo y del indio. En ese sentido, quizá inconscientemente, el artículo asume un tópico del discurso indianista: en Bolivia hay indios. Los múltiples rostros son también indios.

Hasta aquí el análisis del primer texto de Svampa (2007) con el añadido de algunos elementos brindados en su Conferencia A. Veamos cómo en un segundo texto y en la Conferencia B el “indianismo” adquiere un tono mucho más vago y el término “indigenismo” avanza sobre aquél.

Del indianismo al indigenismo

En “Movimientos sociales, matrices socio-políticas y nuevos escenarios en América Latina” (2009) Svampa presenta un análisis más detallado donde expresa con mayor amplitud sus propias elaboraciones analíticas. Lo hace en seis puntos: a) el cambio de época, que para la autora consiste fundamentalmente en el fin del consenso neoliberal en América del Sur a partir de la Guerra del Agua en Cochabamba (Bolivia) en 2000. Sigue con b) las matrices políticos-ideológicas, que representan proyectos de cambio social, a veces contrarios y otras articulados, que son cuatro: la “indígena comunitaria”, la “nacional-popular”, la “izquierda clásica o tradicional” y la ““nueva” narrativa autonomista”. Continúa Svampa con c) un análisis sobre el avance de las luchas indígenas y los proyectos en curso, donde presenta fundamentalmente al movimiento cocalero y el gobierno del MAS en Bolivia y al zapatismo en México. En d) las nuevas formas de militancia y la demanda de autonomía, delimita un “nuevos ethos militante” cuyo eje es la autonomía, presentando el autonomismo zapatista en México distinto del autonomismo en Argentina. Continúa con e) la actualización de la tradición nacional-popular, donde presenta un sugerente análisis sobre el gobierno de Evo Morales, al que añade su críticas al peronismo en el actual gobierno argentino y una mención breve sobre México. Para concluir con lo que denomina f) la ilusión desarrollista, que estaría presente en casi todos gobiernos “de centro izquierda” de los que se ocupó. Ecuador, dice Svampa, es el único país donde su gobierno no estaría bajo esa ilusión, no así el gobierno nacionalizador-desarrollista de Evo Morales y menos el de los Kichner en Argentina, al que considera continuista del modelo económico neoliberal.

Hecho el anterior resumen del artículo, nos abocamos a nuestro tema: el indianismo en la sociología de Svampa. Añadiremos algunos datos relevantes brindados en su conferencia magistral “Movimientos Sociales, matrices socio-políticas y nuevos escenarios en América Latina” (la llamaremos Conferencia B[10]), donde presentó lo central del artículo con el mismo nombre.

A lo largo de su descripción y análisis Svampa menciona al indianismo de un modo vago, no tanto como al indigenismo, como lo demostraremos en nuestro análisis. El indianismo sólo aparece cuando Svampa presenta el punto b) las “matrices ideológicas”. Por ello nos detendremos allí. La autora realiza una aproximación a las “matrices ideológicas” y a los “modelos de militancia”, donde el indianismo tiene un lugar poco preciso, además de que es la primera y única vez que lo menciona. Veamos cómo. Denomina “matrices político-ideológicas” a las “líneas directrices que organizan el modo de pensar la política y el poder, así como la concepción del cambio social” (Svampa, 2009: 7). Como se dijo, distingue cuatro matrices: a) la indígena comunitaria, b) la nacional-popular, c) la izquierda clásica o tradicional y d) la “nueva” narrativa autonomista. Cabe destacar que la autora se detiene más en la matriz autonomista.

Para nuestro objetivo nos interesa sobre todo la primera matriz, pero lo curioso es que allí no se refiere al indianismo. Antes de adentrarse en ellas, dice que las matrices no son puras, sino que han tenido diversos cruzamientos y da como ejemplos el cruzamiento entre: “indianismo y marxismo”, entre “indianismo y lo nacional popular”, entre “indianismo y narrativa autonómica” y entre “marxismo y autonomismo”.[11] Es la única vez donde Svampa se refiere al indianismo, y lo hace con insistencia pues de las cuatro combinaciones mencionadas, tres tienen al indianismo como protagonista. Como lo mostramos en la primera parte, los “cruzamientos de matrices” están tomados centralmente del análisis de Álvaro García Linera, al que ella añade lo “nacional-popular” y el “autonomismo”, y lo hace teniendo al indianismo como eje. Sin embargo cuando describe la matriz “indígena comunitaria” se olvida del indianismo. ¿Por qué?

¿En qué consiste la matriz “indígena comunitaria”? En su artículo la define muy sucintamente. Svampa considera que está inserta en lo que llama la “memoria larga” de los “pueblos indígenas” (idea usada anteriormente y que ahora remite sólo Silvia Rivera Cusicanqui[12]). Su eje ideológico, dice, es la “resistencia, derechos colectivos y poder comunal”. Es decir, lo indígena es definido por lo comunal. Por otra parte, considera que al interno de dicha matriz existe la tensión entre un “proyecto de recreación de las autonomías indígenas y el proyecto identitario de refundación o vuelta a las comunidades pre-hispánicas” (Svampa, 2009: 7). Con esto da por terminada la descripción de la matriz indígena.

En la conferencia correspondiente, Svampa añade algunas afirmaciones más que nos son útiles. Dice que el primer polo, el de las autonomías indígenas, está presente en el “proyecto de Estado plurinacional” (no especifica si se refiere a la Nueva Constitución Política aprobada en 2008) y de otro lado, que el polo de los refundacionista “implica una negación del dinamismo político y un énfasis en la teoría del pasado para comprender el futuro” (Svampa, conferencia, 2009). Como vimos anteriormente, una noción semejante usó para referirse al “fundamentalismo étnico” de Choquehuanca. Si bien advierte que la tensión se debe explicar de acuerdo a cada contexto, creemos no excedernos al interpretar que su referente contextual en ambos casos, en el primero es evidente, es Bolivia. Como se ve, su opinión sobre los “refundacionistas” no es nada positiva: niegan el dinamismo político, lo que casi equivale a decir que niegan lo político. No sabemos si también sea negativo para la autora que los refundacionistas usen “la teoría” del pasado para comprender el futuro, noción general que en sí misma no parece problemática. Pero, si la vinculamos con la idea que ella considera fundamentalista de que “el pasado es nuestro futuro”, podemos concluir que sí. Nos preguntamos: ¿es un exceso pensar que ese polo sea el propio de los indianistas y no de los que ella llama ahora “indigenistas”?

Es de notar que al caracterizar la matriz “indígena-comunitaria” Svampa nunca usa el término indianista. También es curioso que no se refiera en particular a ningún movimiento indígena para mostrar cómo opera esa matriz “indígena comunitaria”, aunque sí detecta una tensión entre autonomistas y refundacionistas. Claro que en la enunciación de la tensión no se explica qué entiende por “vuelta a las comunidades pre-hispánicas” y a cuáles grupos son a los que se refieren (¿quizá a los indianistas que plantean la “reconstitución del Qollasuyu”?). El autonomismo será retomado por la autora en la cuarta matriz, aunque ya no sólo considerando lo indígena, sino lo “urbano”, como suele distinguir Svampa incurriendo en un lugar común: que lo indígena es campesino casi por definición, hecho que tiene su base empírica, pero que desconoce que en Bolivia, de mayoría india/indígena, la presencia urbana de los indios impide distinguir tan categóricamente entre lo urbano y lo indígena: existe una fundamental presencia indígena urbana, y hasta una burguesía indígena (aymara) que es fundamentalmente citadina. Claro, Svampa objetaría que ciudades como El Alto son más mestiza que india (ver Svampa, 2007), en sus palabras:

… El Alto es una muestra del mestizaje cultural en curso, que resulta importante destacar pues no solo nos permite asomarnos a los complejos y múltiples rostros que muestra este país que concita tantas preguntas como expectativas políticas, sino que nos ayuda a relativizar los discursos binarios en boga (por ejemplo, lo indígena versus lo criollo-mestizo), tan proclives a insertarse en una lógica de paradigmas irreductibles y excluyentes. (Svampa, 2007: 6).

Nosotros consideramos que El Alto es una ciudad fundamentalmente aymara, y a su vez, no creemos que acudiendo al “mestizaje cultural” se relativice los discurso binarios, como lo muestra Silvia Rivera Cusicanqui (1993). Cabe advertir que nuevamente Svampa alude crítica y elípticamente al indianismo (y katarismo), pues son sus intelectuales quienes argumentan con la dialéctica indios vs. blancos-mestizos, y no sólo excluyentemente.

Ahora bien, a diferencia del primer artículo antes analizado, Svampa acude aquí al calificativo “indigenista” e “indígena” en diversos lugares y lo hace en los siguientes términos: considera que en Bolivia el Pacto de Unidad, que fue un documento preparatorio para la Asamblea Constituyente realizada en 2007 donde se vincularon diversas organizaciones indígenas y campesinas con el Movimiento al Socialismo, es la “expresión más acabada del proyecto político indigenista” (Svampa, 2009: 10. Énfasis nuestro). Más adelante se refiera a los proyectos autonómicos de las “organizaciones indigenistas y rurales” en Bolivia. Cuando describe la articulación entre la “matriz comunitarista” y la “matriz nacional popular” encarnada en Evo Morales, considera que se subestima y hasta invisibiliza una tensión con las “identidades campesinistas construidas bajo el nacionalismo revolucionario de los años 40 y 50” (Svampa, 2009: 11). Fruto de esa tensión, considera Svampa que en la Nueva Constitución boliviana se habla de una “‘cosmovisión' indígena-campesina” como un modo de resolver la tensión entre una “identidad clasista” y otra identidad que

se postula -al menos en su forma indigenista- como visión del mundo alternativa al “modelo de civilización occidental” heredero de la conquista española” (Svampa, 2009: 12. Énfasis nuestro).

Svampa ubica a los “sindicatos cocaleros” como los “herederos” de esas “tradiciones”, pero a decir verdad, no queda claro a cuáles tradiciones se refiere: ¿la comunitarista, la nacional popular, la campesinista? Entonces, la “forma indigenista” sería aquella que se constituye como una alternativa al “modelo de civilización occidental”, que la autora misma pone entre comillas, no sabemos si porque es cita de algún autor o sujeto social en particular o bien porque está dudosa de esa categorización.

Por último, utiliza el calificativo indigenista para referirse a la nueva “matriz autonomista” cuando compara el autonomismo del zapatismo en México, distinto al autonomismo en Argentina. Dice:

En breve, mientras que en el caso de México este nuevo talante epocal [el autonomista] presenta diversas modalidades de conjunción con la matriz indigenista, en Argentina ésta se nutre del rechazo a la izquierda tradicional,… (Svapma, 2009: 1. Énfasis nuestro)

Estamos ante un caso de articulación de dos matrices: la comunitaria indígena, que aquí llama “indigenista”, y la autonomista. Recordemos que antes mencionó que el indianismo se articulaba con el autonomismo, ahora dice que es la matriz indigenista la articulada con el autonomismo, ¿acaso porque identifica indianismo con matriz indigenista? Pareciera que sí.

Por otra parte, en la Conferencia B Svampa acude a un calificativo llamativo: “pachamámico”. Advierte lúcidamente que el discurso de Evo Morales, y su gobierno, está atravesado por una tensión, sino contradicción: hacia fuera del país Evo Morales “tiene un discurso, más bien podemos decir pachamámico, de defensa de la tierra y del territorio” (Svampa, Conferencia b, 2009), discurso vinculado con la crítica el efecto devastador del cambio climático. Pero hacia adentro del país, dice Svampa, el discurso de Morales es nacional-productivista, ligado al modelo extractivo-exportador, por tanto devastador del medio ambiente. Esa contradicción, dice, genera una gran dificultad en los líderes del MAS para comprender el carácter de la defensa de lo ecológico y de las luchas socio-ambientales. Muchos líderes consideran que la defensa ambiental es parte de la manipulación de organizaciones ambientalistas y “pareciera que no es, en todo caso, el instrumento de lucha o de parte del discurso de las organizaciones indígenas territoriales y de la organizaciones territoriales urbanas” (Svampa, Conferencia B, 2009). No logramos detectar si en el discurso de Svampa el término “pachamámico” tiene una carga valorativa, y si lo tiene si es positiva o negativa. Ahora bien, es un término claramente usado en Bolivia.

Por lo que conocemos de ciertos sectores en Bolivia, el término “pachamámico” suele ser usado con una carga negativa para calificar a quienes hacen de lo indígena un folklore. Más conceptualmente, Álvaro García Linera se refiere a los “pachamámicos” como a una de las tres corrientes en que se fragmentaron los “ideólogos y activistas del indianismo katarista” en la década de los ochenta y que son: la culturalista, la integracionista y la nacional indígena. La corriente culturalista, dice García, “se refugia en el ámbito de la música, la religiosidad y que hoy en día es denominada como la de los “pachamámicos”” (García Linera, 2007: 7). En la perspectiva de García, los pachamámicos son culturalistas y espiritualistas, lo que representa rasgos negativos para el autor. Pero cabe advertir que para García Linera los “pachamámicos” son parte del “indianismo katarista” y no del indigenismo ¿Es de allí que toma el concepto Svampa[13]? Viendo que ella tiene como referente al texto de García Linera, ¿por qué ahora habla de indigenismo y no de indianismo?

Entonces, para Svampa es indigenista un proyecto político (del MAS), algunas organizaciones campesinas, una identidad opuesta a la clasista y es un sinónimo de la matriz comunitaria. Cabe aclarar que la autora sólo utiliza cuatro veces el término indigenista, por tanto no forma parte central de su categorización, como sí lo es “comunitario” y “comunal”. Todas las veces que usa el término está analizando el proceso histórico en Bolivia. En suma, Svampa utiliza el término “indianismo” muy vagamente, sólo para diferenciarlo del “marxismo”, de lo “nacional popular” y del “autonomismo”, pero rápidamente abandona el término. En cambio, aplica el término “indigenismo” a diferentes fenómenos ya indicados. Hasta aquí, no se percibe en la autora un especial cuidado por distinguir ambos términos, a su vez se nota su preferencia por el término “indigenista”.

Así como en el primer artículo de Svampa detectamos que sólo usa el término indio, en el segundo nos damos con lo inverso. Nunca utiliza la denominación “indios” para hablar de los “plebeyos”, sino que usa el término “indígenas” y “pueblos indígenas”. No podemos arriesgar una conclusión categórica con base en dos artículos y dos conferencias de la autora, pero es un síntoma llamativo.

Para concluir recordamos que nuestra pregunta guía es porqué Svampa, muy lúcida para otras categorizaciones, no tienen la misma rigurosidad en el tratamiento del indianismo. Una primera respuesta, que exculpa a la autora, es que no es especialista sobre el indianismo (ni el katarismo). En ese sentido, cuando le preguntamos sobre la importancia de Fausto Reinaga en la elaboración de la matriz indígena-comunitaria en Bolivia, la socióloga se atuvo a respondernos que sí había oído del autor pero que era una deuda pendiente conocerlo. Pero quizá exista una razón más: su lectura es de “izquierda”, no la clásica marxista, sino una “izquierda plebeya” que tiene dificultades para dialogar con las posturas indianistas. Recordemos que Svampa propone la idea de lo “plebeyo” como propia de una tradición latinoamericana útil para pensar los movimientos sociales. Por eso quizá se produce en su discurso el corrimiento desde el indianismo hacia el indigenismo. Éste término en Argentina es más usado y quizá entendido. En ese sentido se comprende la familiaridad de la autora en su uso, pero lo problemático es que su referente socio-histórico principal y la matriz ideológica-política “indígena comunal” está en Bolivia, no en Argentina, pero tampoco en Guatemala, donde al parecer la mayoría indígena rechaza términos como “indianista” e “indio”. Su referente histórico es Bolivia, como lo mostramos. Y es en allí donde surge el indianismo junto al katarismo. Entonces: su lectura sigue atravesada, quizá, por el desencuentro entre ciertas razones transformadoras, por no decir revolucionarias: en este caso “la plebeya” y la “indianista”.


Fuentes:

Cruz, Gustavo, 2008, Crítica a la política-estética racializada desde el movimiento

indígena en Bolivia. Tesis de Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM.

García Linera, 2007, “El desencuentro de dos razones revolucionarias. Indianismo y

marxismo”, Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano, Nro 3, 20 de diciembre de 2007, CLACSO y La Jornada, México. http://www.jornada.unam.mx/2007/12/20/alvaro.html

Hurtado, Javier, 1986, El katarismo, La Paz, Hisbol.

Pacheco, Diego, 1992, El indianismo y los indios contemporáneos en Bolivia, La Paz,

Hisbol y MUSEF.

Rivera Cusicanqui, Silvia, 1993, “La Raíz: colonizadores y colonizados”, en X. Albó y

R. Barrios (coordinadores), Violencias encubiertas en Bolivia, Vol I., La Paz,

CIPCA – Aruwiyri, 1993, pp. 25-139.

, 2003, Oprimidos pero no vencidos. Luchas del campesinado

aymara y qhechwa 1900-1980, Aruwiyiri – Ediciones Yachaywasi, La Paz,

Bolivia (primera edición 1984).

Svampa, Maristela, 2007, “Los múltiples rostros de Bolivia”, en Svampa, M, y

Stefanoni, P. (compiladores), Bolivia: memoria, insurgencia y movimientos sociales, Buenos Aires, CLACSO y Ed. El Colectivo.

 , 2009, “Movimientos sociales, matrices socio-políticas y nuevos escenarios en

América Latina”, Edición digital.

 , 2009, Conferencia A: “Bolivia y el ciclo de movilización antineoliberal (2000-

2005). El gobierno de Evo Morales. Matriz comunitaria y narrativa nacional-

popular” (11 de setiembre, FFyL-UNAM). Grabación.

 , 2009, Conferencia B: “Movimientos Sociales, matrices socio-políticas y

nuevos escenarios en América Latina” (Conferencia magistral, 18 de setiembre, FPyC - UNAM). Grabación.

Svampa, M, y Stefanoni, P. (compiladores), 2007, Bolivia: memoria, insurgencia y

movimientos sociales, Buenos Aires, CLACSO y Ed. El Colectivo.

Stefanoni, P, F. Ramírez y M. Svampa, 2008, Las vías de la emancipación.

Conversaciones con Álvaro García Linera, México, Ocean Sur.



[1] Por razones metodológicas no hablaremos aquí del katarismo y nos concentramos en el indianismo. No obstante, siendo que son dos corrientes distintas, pero hermanas, hay razones para articularlas como katarismo-indianismo o indianismo-katarismo. No dirimiremos aquí la cuestión. Los estudios que permiten hacerlo son: Javier Hurtado, El katarismo, La Paz, Hisbol, 1986. Diego Pacheco, El indianismo y los indios contemporáneos en Bolivia, La Paz, Hisbol y MUSEF, 1992. Silvia Rivera Cusicanqui, Oprimidos pero no vencidos. Luchas del campesinado aymara y qhechwa 1900-1980, Aruwiyiri – Ediciones Yachaywasi, La Paz, Bolivia, 2003 [1984].

[2] Ver Henri Favre, El indigenismo, México, Fondo de Cultura Económica, 1998. Xochitl Leyva Solano, “Indigenismo, indianismo y “ciudadanía étnica” de cara a las redes neo-zapatistas”, en Dávalos, Pablo (comp.), Pueblos indígenas, Estado y democracia, Argentina, CLACSO, 2005, pp. 279-309.

[3] Ver G. Cruz, Crítica a la política-estética racializada desde el movimiento indígena en Bolivia. Cap. II. Tesis de Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM, 2008.

[4] Los temas tratados por Svampa fueron: Clase 1: “La teoría de la acción colectiva y los Movimientos Sociales en América Latina: De los nuevos movimientos sociales a la protesta. El retorno de los movimientos sociales. Los movimientos sociales y la nueva matriz popular. La perspectiva territorial y la perspectiva plebeya” (10 de setiembre). Clase 2: “Bolivia y el ciclo de movilización antineoliberal (2000-2005). El gobierno de Evo Morales. Matriz comunitaria y narrativa nacional-popular” (11 de setiembre). Clase 3: “La Argentina neoliberal. Ciclos de movilización. De las luchas de los desocupados a las movilizaciones socio-ambientales” (14 de setiembre). Clase 4: “Una perspectiva latinoamericana sobre los conflictos socio-ambientales y las luchas en defensa de la tierra y el territorio. El modelo minero en América Latina. Discurso empresarial y narrativa desarrollista. Ecuador, Argentina, Perú y Bolivia.” (17 de setiembre). Conferencia magistral “Movimientos Sociales, matrices socio-políticas y nuevos escenarios en América Latina” (18 de setiembre).

[5] Los artículos que se publican son: Hervé do Alto, “Cuando el nacionalismo se pone el poncho. Una mirada retrospectiva a la etnicidad y la clase en el movimiento popular boliviano (1952-2007)”, Patricia Chávez y Dunia Mokrani, “Los movimientos sociales en la Asamblea Constituyente: hacia la reconfiguración de la política”, Pablo Stefanoni y Hervé do Alto, “Las tres fronteras de la revolución de Evo Morales”, Florencia Puente y Francisco Longa, “El Alto. Los dilemas del indigenismo urbano”, Francisco Longa y P. Stefanoni, “Entrevista a Abraham Bojorquez: el hip hop es un arma, una forma de hacer política”, Álvaro García Linera, “Marxismo e indigenismo”, Luis Tapia, “Bolivia: ciclos y estructuras de rebelión”. La obra incluye el Documento de Pacto de Unidad y tres discurso de Evo Morales Ayma.

[6] En la obra colectiva apareció como “Indigenismo y Marxismo”, título que nos llama mucho la atención pues conocemos que García Linera habla y titula su (¿otro?) artículo como “Indianismo y marxismo” (publicado por CLACSO en los Cuadernos de Pensamiento Crítico Latinoamericano). La distinción entre indianismo e indigenismo no es mera retórica, pues ambos conceptos se refieren a cuestiones distintas y, en cierta perspectiva, contradictorios.

[7] Fausto Reinaga es uno de los principales sustentadores de dicha tesis (ver F. Reinaga, La revolución india, 1971).

[8] Optamos por denominar Conferencia A a la que dio con el título: “Bolivia y el ciclo de movilización antineoliberal (2000-2005). El gobierno de Evo Morales. Matriz comunitaria y narrativa nacional- popular” (11 de setiembre de 2009, FFyL-UNAM). Grabación. Y Conferencia B: “Movimientos Sociales, matrices socio-políticas y nuevos escenarios en América Latina” (Conferencia magistral, 18 de setiembre de 2009, FPyC - UNAM). Grabación.

[9] Hay muchas personas con apellido Choquehuanca. De todos modos, creemos que se refería a David Choquehuanca, el actual Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia y uno de los pocos indianistas presentes en las esferas más importantes del gobierno de Evo Morales.

[10] Nos basamos en la grabación y apuntes personales de dicha conferencia.

[11] En la Conferencia b señala lo mismo.

[12] Comentada en la Conferencia b, no en el texto.

[13] La autora es conocedora del pensamiento de A. García Linera, como lo demuestran las diversas entrevistas realizadas al sociólogo y vicpresidente de Bolivia: ver P. Stefanoni, F. Ramírez y M. Svampa, Las vías de la emancipación. Conversaciones con Álvaro García Linera, México, Ocean Sur, 2008.

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por Jorge Majfud, The University of Georgia

Entre curandero y terapeuta o el miedo a la libertad

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Blanco x Negro = Negro

por Jorge Majfud, The University of Georgia

En defensa de los valores de la inferioridad natural de las mujeres

por Jorge Majfud, University of Georgia

América y la utopía que descubrió el capitalismo

por Jorge Majfud, The University of Georgia

Venezuela, la encrucijada Histórica de un pueblo

por Maximilien Arvelaiz, Moises Durand

Estados desunidos de América

por Jorge Majfud

LA RECUPERACION DEL PARAISO

por Alejandro Serrano Caldera

El imperio de los falsos dilemas. Providas y proabortos

por Jorge Majfud

La rebelión de la alegría

por Jorge Majfud

Una sola Bolivia, blanca y próspera

por Jorge Majfud, The University of Georgia

El bombardeo de los símbolos

por Jorge Majfud

Bienaventuranzas del libre mercado

por José Toledo Alcalde

La irrupción de lo invisible

por William Ospina

La gestación del pueblo brasilero, la universidad y el saber popular

por Leonardo Boff / Servicios Koinonia

"Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en México" Carta alusiva del autor

por Ricardo Melgar

La revolución en los claustros

por Por Julián Bruschtein

Eduardo Galeano y los ojos abiertos de América Latina

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

El complejo de Malinche

por Jorge Majfud, Lincoln University

El continente mestizo Adelanto de las conclusiones finales del libro La literatura del compromiso

por Jorge Majfud

Al César lo que es de Dios

por Jorge Majfud, Lincoln University

El feminismo conservador

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

Estado, divino tesoro

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

¿Por qué vivo en Estados Unidos?

por Jorge Majfud, Lincoln University of Pennsylvania

Diez tesis acerca del sentido y la orientación actuales de la investigación sobre la globalización

por François de Bernard

El eterno retorno de Quetzalcóatl II* Quetzalcóatl y Ernesto Che Guevara

por Jorge Majfud, Lincoln University

La política santa y el temblar de los templos

por Jorge Majfud, Lincoln University

Revistas de Pensamiento y Estudios Latinoamericanos:

por CECIES

El capital intelectual

por Jorge Majfud, Lincoln University

Trabajo y migración en las fronteras de la precarización

por Daniela Romina Ferreyra (FFL, UBA)

Entre la pedagogía freireana y el pensamiento decolonial

por Inés Fernández Moujan, Universidad Nacional de Río Negro

(DIS)LOCACIONES DE LA GLOBALIZACIÓN

por Ana Carolina Dilling, FFL UBA

Colonialidad del ser, delimitaciones conceptuales

por María Marta Quintana, Universidad Nacional de Río Negro

LA OPCIÓN DECOLONIAL

por Zulma Palermo, Univ. Nac. de Salta

Racismo cultural, migración y ciudadanía

por Lucía Alicia Aguerre

Monopolio de la palabra y disputa de sentido

por Rosario Sánchez (UBA)

El Desastre Natural. Una lectura alternativa

por Margarita Gascón (CONICET, Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales, Centro Científic)

Cine latinoamericano

por Jorge Majfud, Lincoln University

Notas al margen del camino*

por Jorge Majfud

Pensamientos sobre la integración latinoamericana: un corpus textual

por Gerardo Oviedo UBA-UNLP-USES

El Producto de la Bestia Interior

por Jorge Majfud, Lincoln University

Disculpen la molestia

por Eduardo Galeano

UNA DECLARACIÓN FEMINISTA AUTÓNOMA

por Encuentro Feminista Autónomo, Ciudad de México

AHORA, QUE JUEGEN LOS NIÑOS

por Eduardo Bustelo Graffigna, Universidad de Cuyo

Interculturalidad, verdad y justicia

por Dina Picotti, Universidad de General Sarmiento

SEGUNDA INDEPENDENCIA, Nuevas formas de democracia en América Latina

por Dina Picotti, Universidad de General Sarmiento

El realismo mágico latinoamericano Honduras y Uruguay: tan diferentes, tanto iguales

por Jorge Majfud, Lincoln University

Cultura Popular e Imaginario Social

por Adriana Fernández Vecchi

La guerra ilustrada, una visión del conflicto hispano norteamericano

por Carlos Javier Pretti (CONICET)

Morir en América latina en los tiempos de las revoluciones

por Gustavo Ortiz (CONICET)

¿INDIANISMO O INDIGENISMO?

por Gustavo R. Cruz

Superhéroes (V) La cultura de las máscaras

por Jorge Majfud, Lincoln University.

La Virgen y el Quetzal, memoria profunda de Amerindia

por Jorge Majfud, Lincoln University

Salvación colectiva por la sociedad

por Canzutti Alan, UNCo

La vanidad de los pueblos

por Jorge Majfud, Lincoln University.

Armas y letras

por Jorge Majfud, Jacksonville University

El insospechado universo de Amerindia (I)

por Jorge Majfud, PhD. Jacksonville University

Soliloquio debajo del puente Lavalle (San Salvador de Jujuy)

por Mario Vilca (UNJ)

El hombre nuevo en la crítica moderna

por Jorge Majfud, Jacksonville University

Los ojos cerrados a la espera del sol maduro

por Mario Vilca (UNJ)

Manifiesto Antipaisajístico

por Mario Vilca (UNJ)

El motor de las contradicciones

por Jorge Majfud, PhD. Jacksonville University

El vuelo de la serpiente en el pensamiento latinoamericano

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

El nacimiento del humanismo moderno

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Poder, autoridad y desobediencia

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Carta a los rectores de las universidades europeas

por Antonin Artaud

Lo que siempre son los otros

por Manuel Cruz

Memorias de estudiante

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

El identificador de textos

por Jorge Majfud

El futuro del Foro Social Mundial

por Sergio Ferrari

Revoluciones, nuevas tecnologías y el factor etario

por Jorge Majfud

Reorientaciones temáticas y giros conceptuales en la Filosofía de la Liberación contemporánea

por Gerardo Oviedo (UBA, UCES, UNC)

Nuestro idioma es mejor porque se entiende

por Jorge Majfud

Ernesto Sábato, un profeta altermundista

por René Báez

Historicidad y crisis económica

por Norman Palma (Univ. París)

2012 y la cosmología Maya

por Norman Palma (Univ. París)

PENSAMIENTO ALTERNATIVO en la ARGENTINA

por Juana Fátima Luna (UCES)

La Identidad juvenil en el contexto de la Generación de la Reforma Universitaria de 1918

por Uriondo, Ernesto Manuel UNLa

La imaginación de la historia

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Política y economía norteamericana

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Mitos fundamentales sobre la inmigración

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

Un ejercicio de pensamiento alternativo latinoamericano

por Ricardo Nicolon

Barbarie, un antiguo debate

por Gregorio A. Caro Figueroa (Todo es historia)

Sarmiento, un torrente vital

por Gregorio A. Caro Figueroa

EL PENSAMIENTO ALTERNATIVO

por Julian Sabogal Tamayo

LAS TEORÍAS DEL MODELO IMPERANTE Y LA NECESIDAD DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO

por Julian Sabogal Tamayo

Indignación

por Chantal Maillard

Althusser, los estudios culturales y el concepto de ideología

por Santiago Castro-Gómez (Universidad Javeriana)

La hora del individuo mundo

por Edgar Borges

Cultura y culturas: Desde la colonialidad del poder y desde los pueblos indígenas (Parte I)

por Rodrigo Montoya Rojas

Una admirable radiografía del disparate que nos comprende como humanos

por Jorge Dobal

La construcción histórica y pluriétnica de los Derechos

por Alberto Filippi (Università degli Studi di Camerino)

Algunas apreciaciones de la juventud latinoamericana

por Ernesto Uriondo (Universidad Nacional de Lanús)

Vigencia de Braudel

por Gregorio A. Caro Figueroa

Entrevista a Jorge Majfud

por Analía Gómez Vidal

Arquitectura, urbanismo y modernidad

por Rafael Ojeda

La identidad del nuevo cine crítico estadounidense

por Jorge Vergara Estévez

Crítica del paradigma del progreso

por René Báez

Iconografía del libro CONTRACULTURA JUVENIL

por Hugo E. Biagini (CONICET - Academia de Ciencias)

Quo vadis Europa?

por Francois de Bernard (GERM)

Cuna de la utopía

por Javier Lajo

La cultura desde las culturas

por Javier Lajo

Horacio C. Guldberg, lector de Ezequiel Martínez Estrada. Praxis utópica y ensayo latinoamericano

por Gerardo Oviedo, Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de Córdoba.

Crítica literaria: Antología de crónica latinoamericana actual

por Darío Jaramillo Agudelo

El peso del pasado

por Gregorio A. Caro Figueroa

La generación FaceNoBook

por Jorge Majfud (Jacksonville University)

La realidad y la contra realidad

por Edgar Borges

Carlos Fuentes y la identidad latinoamericana

por Alejandro Serrano Caldera

El preservar y el cambiar

por Gregorio A. Caro Figueroa

Bolivarianos de la Revolución de Mayo

por Jorge Torres Roggero

Lo americano en los circuitos del espanto. Rodolfo Kusch

por Mario Vilca (Universidad Nacional de Jujuy)

‘Intellectus interruptus’: El recorte y la austeridad llegan a la literatura periodística

por Jorge Majfud

A propósito del Día Internacional de la Mujer: Rosa y Clara, dos nombres para la libertad

por Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

La ciudadanía sudamericana

por Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Primero de mayo

por Dr.Ricardo Melgar Bao Instituto Nacional de Antropología e Historia

LOS LINEAMIENTOS DE CUBA A LA LUZ DE LA CRÍTICA DEL CHE A LA ECONOMÍA DE LA URSS

por Sirio López Velasco (FURG-Brasil)

Hacia una historia para la integración latinoamericana

por Edmundo Aníbal Heredia (CONICET)

¿Qué interculturalidad?

por Julio Eduardo Torres Pallara

La humanidad y el planeta

por Rodolfo Bassarsky

El juez de fútbol y el juicio ético

por Hugo Lovisolo, Ronaldo Helal

Mito, utopía y cuestionamiento en la conquista y colonización de América

por Ernesto Barnach-Calbó, Miembro a título individual del Consejo Español de Estudios Iberoamericanos

Manuel Ugarte anduvo en los senderos del Ecuador (I)

por Por Daniel Kersffeld, especial para El Telégrafo

EXPLICITAÇÃO DOS CONCEITOS DAS DIRETRIZES CURRICULARES GERAIS NACIONAIS PARA A EDUCAÇÃO AMBIENTAL

por Sirio Lopez Velasco

EN TORNO A LA OTREDAD: PARADIGMAS Y COMPORTAMIENTOS

por Ernesto Barnach-Calbó Martínez (CEEIB)

Ambrosio Lasso, el ‘Coronel’ de los indígenas

por Daniel Kersffeld

Enrique Terán o el socialismo del desencanto

por Daniel Kersffeld

Reflexiones sobre la “Declaración Universal de la Democracia”

por V COLOQUIO INTERNACIONAL DE FILOSOFIA POLITICA

La segunda juventud de Marx

por Francesc Arroyo

UN CIUDADANO ESCLARECIDO: SILVIO KREMENCHUZKY

por SILVIO KREMENCHUZKY

Yo, Artigas

por Sirio López Velasco

La soledad latinoamericana

por Emir Sader (UERJ)

Integración Programática y Fáctica de la Primera Independencia a Unasur

por Hugo E. Biagini (Academia de Ciencias de Buenos Aires)

Hermes Benítez: “Los partidarios del magnicidio de Allende no comprenden el significado de su sacrif

por Mario Casasús

Costa Rica y Brasil: jóvenes disconformes

por Rafael Cuevas Molina (Presidente AUNA-Costa Rica)

El ensayo Nuestra América y el tiempo presente

por Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

UNA ENSEÑANZA SIN REPROBACIÓN ES POSIBLE

por Sirio López Velasco

Éloge de la lenteur / Elogio de la lentitud

por François de Bernard

PRESENTACIÓN DE EL NEUROLIBERALISMO Y LA ETICA DEL MÁS FUERTE

por Hugo Biagini

El adolescente y el mundo contemporáneo de la economía de mercado

por Jesús María Dapena Botero

Bolívar en la revolución latinoamericana

por Laureano Vicuña Izquierdo / El Telégrafo (Ecuador)

La Dirección de Ayotzinapa

por Fernando Buen Abad Domínguez

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